Artículos que intentarán desmenuzar los procesos psíquicos y la conducta del runner durante la actividad deportiva y enfocados a dar a conocer y optimizar las condiciones internas para lograr la expresión del máximo potencial físico, técnico y táctico adquirido en las sesiones de entrenamiento.

 

       Hace menos de una semana que corrimos nuestra primera maratón y por fortuna no nos encontramos con el temido muro. Es verdad que al llegar al km 30 estábamos a la expectativa, como si estuviéramos a la caza de ese temido “efecto” capaz de acabar con tus sueños de cruzar la meta en milésimas de segundos; ahora que echo la vista atrás es cómico, pero ambos, Juan y yo, estábamos cómo buscándolo, pero por suerte no lo encontramos. 

     Los runners que se enfrentan a sus primeros 42 km y han realizado tanto una preparación física como psicológica,  es inevitable que hayan escuchado hablar de él, que hayan buscado información acerca del mismo, de qué es eso de “correr contra la pared”, que hayan escuchado mil y una anécdotas de corredores que se han enfrentado cara a cara con esa pared de hormigón, algunos de los cuáles han sabido hacerle frente y otros por el contrario, se quedaron por el camino al no encontrar ningún atajo para bordear el muro.  

¿Qué es el muro?¿Cuál es la causa? ¿Por qué en el km 30? 

     El muro puede definirse como la fatiga física y mental que hace que tengamos que bajar el ritmo de carrera e incluso a abandonarla en los últimos diez kilómetros. La causa de ello es que las reservas de glucógeno en el organismo llegan a su fin y el organismo, para poder seguir funcionando, recurre a las reservas de grasa las cuáles no pueden ser quemadas tan eficientemente. Es decir, se deba a la transformación de los hidratos de carbono, que  se consumen rápidamente y cómo un corredor como media puede almacenar más o menos unas 2.000 kilocalorías en su cuerpo, estas kilocalorías se agotan en torno al kilómetro 30. Señalar que no todo corredor necesariamente tiene que pasar por esta experiencia, pues existen múltiples factores que influyen en ello como el porcentaje de grasa en el cuerpo, el peso, la velocidad y el estado físico.

     Debido a que sin lugar a dudas prepararse psicológicamente (así como físicamente)  para el posible encontronazo con el muro aumenta la garantía de poder vencerle, aquí  algunos consejos de cómo entrenar la mente y qué técnicas psicológicas puedes emplear para salir airoso del encuentro.  

     Sin lugar a dudas, igual que entrenamos el físico también tenemos que entrenar la mente, y una estrategia para ello es el anticipar las consecuencias, con el fin de que si consigues familiarizarte y manejar de manera adecuada las diversas sensaciones con las que vas a tener que batallar durante la maratón, la satisfacción que experimentarás te facilitara el cruzar la línea de meta. Por ejemplo, no debes caer en la trampa de creer que la sensación de frescura que te  acompaña durante los primeros kms de carrera será eterna, o cuándo debido a los pelotones aceleras tu ritmo y te encuentras con un cansancio mayor a lo esperado. 

     Especial atención debes de tener con los últimos 10 kilómetros de carrera, tienes que evitar caer en la autocrítica y en los autoreproches; lo único que lograras es que te hundas con mayor facilidad. Si sientes fatiga, si te acompaña un dolor punzante desde el km X, si tu cascos se han quedado sin batería, si vas a un ritmo mucho más por debajo de lo deseado…  si focalizas tu atención en ello el muro aparecerá con toda seguridad y tu rendimiento se verá afectado de forma drástica. 

Un corredor intenta animar a otro en el kilómetro 40 de la Maratón de Boston. 

      Entonces, ¿qué puedes hacer? Pues bien, ante las situaciones arriba descritas te serán de utilidad el emplear algunas de las siguientes técnicas psicológicas deportivas con el fin de lograr mantener tu nivel de concentración durante la carrera.  

  • Técnicas de respiración que son fundamentales para disminuir los niveles de ansiedad.
  • Técnicas de relajación como la Técnica de Relajación progresiva de Jacobson (una de mis preferidas) que te ayudarán a controlar el nivel de activación.
  • Técnicas de visualización como imaginarse cruzando la meta en condiciones físicas y psicológicas buenas.
  • Elaboración de pensamientos positivos, control de pensamientos. 
  • Técnicas de meditación dónde los pensamientos positivos aumentarán tu confianza para lograr acabar la maratón. 
  • Elaboración de una estrategia de carrera.

     

     Por último remarcar, que hay que tener confianza en un mismo, pero cuidado, hay que saber encontrar el equilibrio para que esta autoconfianza no se vuelva contra uno mismo, y de esta forma sobreestimemos nuestras posibilidades lo cual nos abre la vía al fracaso y abandono.

     Recuerda, que preparar tu nivel mental es uno de los factores que determinará en gran medida que recorras esos 42 kms o no, sobre todo ante el temido muro del km 30; la autoafirmación y la fuerza de voluntad son garantía de éxito. 

 

               www.lovelyrunners.com

 

 

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 "Cuando la MENTE se une con el CORAZÓN todo es posible"

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