Hay carreras que llegan sin más, se anotan de cualquier color en el calendario y a esperar que llegue el día. Sin embargo, hay otras, que mucho antes incluso de saberse la fecha de la nueva edición ya se deja un hueco en el calendario para marcar en rojo la fecha exacta. Y este año, el 5 de Noviembre del 2016 llevaba meses subrayado.

La edición de este año para los LovelyRunners era muy especial ya que serviría para despedirnos del running canario al emprender nuevos proyectos que nos llevan a mudarnos a la gran capital (volveremos a ser godos) y vuelta con ello a la Península.

Para mucha gente, las Islas Canarias son ese trocito de tierra rodeada de agua que aparece abajo a la derecha mientras dan el pronóstico del tiempo y la coletilla “y una hora menos en Canarias”. Pero han bastado tan solo tres años y medio (uno menos a Miriam que llegó 365 días más tarde que Juan, que por una vez en su vida fue más rápido que ella) para que estas Islas, Gran Canaria y sobre todo su gente termine robándote un pedacito de corazón. Así que esta última carrera tocaba correrla con el corazón en la mano y los nervios a flor de piel. Los #LovelyRunners nos consideramos ciudadanos del mundo pero estemos donde estemos, siempre llevaremos estos años en nuestra mochila de experiencias vitales. Y es que como por estas tierras se dice, os queremos fleje.

La carrera para nosotros empezó meses atrás. Fuimos de los primeros inscritos. Juan no ha faltado a ninguna edición y Miriam tan sólo a la primera ya que aún estaba viviendo en Málaga, así que en cuanto se abrieron las inscripciones nos apuntamos. Semanas después, Aaron Sánchez, el nuevo director de carrera, avisó a Juan de si quería hacer de liebre…En un principio uno tiene la tentación de declinar la “oferta” e intentar batir su marca personal y bajar de 1h40minutos…¿pero qué mejor punto y aparte que intentar ayudar a un grupo de corredores que tengan como objetivo bajar de las 2:00 horas? Así que Juan dio el “Sí quiero”. Tras un par de reuniones con el resto de compañeros liebres (el año que viene esperamos que haya alguna mujer), la foto oficial en las instalaciones de unos de los patrocinadores de la prueba (GoFit) y la reunión oficial con la organización de la prueba (DGEventos) tocaba confiar en tu pareja de baile y encontrar el ritmo. Yo tuve la suerte de ir acompañado por el incombustible y mediático Pancho (Corriendo Tan Pancho), toda una institución en la isla en el mundillo del running, por lo que difícilmente podría tener mejor compañero.

A Miriam como niña chica le entró envidia y estuvo pensando en hacer de liebre, pero finalmente optó por intentar una vez más dar el 100% para lograr su MMP en los 21km y así despedirse a lo grande.

Con los dorsales en nuestro poder.

Foto de familia en la recogida de dorsales. 

El jueves por la tarde fuimos a por nuestros dorsales y la bolsa del corredor al Centro Comercial Siete Palmas. Los dorsales se recogían en la planta 1 mientras que la bolsa del corredor se hallaba en la planta 3 al igual que la feria del corredor. Ésta nos pareció un poco desangelada al estar fuera en las pistas de pádel, aunque pudiera influir la lluvia que cayó esa tarde.  Y cómo no, allí que nos encontramos con caras conocidas y nuevamente, no podía faltar la foto de familia.

La bolsa del corredor.

El contenido de la bolsa del corredor de sobresaliente, además de que nos encantó el modelo de las camisetas incluía unas bragas muy molonas con una toalla del evento, palmera integral y los deliciosos Kit Kat blanco, que antes de llegar al coche ya habíamos catado.

Llega el viernes y se pone en contacto con nosotros Deborah Sabina (que conocimos en su cobertura de la III Spar Summer Run El Confital 2016) para preguntarnos que si nos importaría hacer una entrevista antes de la carrera junto a su compañera Lindsay de la Rosa. ¿Qué si nos importa? ¡Nosotros encantados de la vida! Cerramos entrevista para el sábado en la salida de meta alrededor de las 18:00 horas con Lindsay que trabaja para Kikazaru Media Productions, una productora audiovisual especializada en la grabación y organización de eventos deportivos.

Llegó el gran día, el 5 de noviembre del 2016, día en que nos pondríamos nuestras mejores galas para dar lo mejor de nosotros, cada uno con sus objetivos personales. Juan el de cumplir como buena liebre y llegar en 2:00 horas y Miriam el de intentar correr sin sufrir mucho para lograr esa MMP con la que le gustaría irse de la isla.

Pero esa mañana las tornas habían cambiado, y si hasta esa misma mañana siempre era Miriam quién con sus nervios pre-carrera se ponía intratable y poco comunicativa, esta vez fue Juan quién padeció dichos efectos ante el asombro de Miriam, quien sabía que algo raro pasaba, pero no identificó hasta el mediodía lo que le estaba ocurriendo a la mitad masculina de los LovelyRunners. ¡Ver para creer!

Tardes de carrera, mañana de ritual; un paseo corto para estirar piernas por Las Canteras y una parada en la Tasquita d´Iván con su correspondiente pincho de tortilla para irse a casa a preparar la carga de carbohidratos en forma de nidos de espinacas con pavo. Una pequeña siesta y tras pasar por vestuario y peluquería (los mini- totos de Juan requieren su tiempo), en marcha, que a las 18:00 horas teníamos nuestra cita con Lindsay de la Rosa.

El buen humor nos acompaña desde bien temprano y el deseo de suerte por parte de nuestros agapornis no podía faltar.

Bajamos en guagua que es gratuita para los corredores ya que no queremos gastar energía de manera innecesaria y en pocos minutos ya nos encontramos en la zona de la salida de la carrera buscando a la reportera.

 

Lindsay de la Rosa contagiándose de las boberías de los LovelyRunners.

Allí estaba Lindsay, como bien nos había explicado, con una camiseta rosa con puntitos. Una breve presentación, una prueba de conexión y acción: a contar nuestras aventuras runners y a presentar brevemente el circuito de la prueba.

Contentos con el resultado de la entrevista.  

         Una vez terminada la entrevista y haber compartidos muchas risas con Lindsay que nos sirvieron a los tres para relajarnos nos fuimos a dejar nuestras mochilas. Juan al ser liebre tenía una casita dónde dejar sus pertenencias y Miriam en el guardarropa facilitado por la organización. 

Siempre hay tiempo para unos selfies. 

           Hasta el pistoletazo de salida quedaba aún más de una hora por lo que tuvimos tiempo de sobra para visitar los urinarios unas tres veces y encontrarnos con amig@s, para “desvirtualizar” (que le gusta a Miriam esta palabra) a otros que ya teníamos muchas ganas de poder hacerlo y de calentar un poquito.

 

Tania Martín Andreu (a la izquierda), otra loca de este mundillo runner.  

Mientras buscábamos la entrada al guardarropa conseguimos “desvirtualizar” a Tania Martin Andreu, quién nos indica la entrada al mismo.  Sabíamos que todas las miradas estarían puestas en el guardarropa y de momento se notaba que se habían esmerado en que el servicio fuera de diez, la entrega de pertenencias transcurrió sin problemas. A esperar que tal la recogida de las mismas, que es dónde el año pasado se armó la gran hecatombe.

 Momento selfie con Lola Álvarez. 

A la salida del mismo nos encontramos ya con otra mítica, con Lola Álvarez, y sí, nuevamente otra foto para inmortalizar este momento. Lola, eres pura energía y alegría, ¡te echaremos de menos! 

Las primeras gotas de lluvia hacen acto de presencia y en forma de chiste o más bien de resignación, ¿qué sería de una HSR Night Run sin lluvia? Solo esperábamos que no fuera a más.

El gran Nacho Alcántara (de amarillo) junto a Rafa Ortíz y Gustavio Barrios. 

Otro gran momento pre-carrera fue cuando pudimos “desvirtualizar” (¿veis como no mentía? A Miriam le encanta esta palabra) a Nacho Alcántara, que tras tanto tiempo en contacto a través de las redes sociales por fin lo conseguimos, y en extremís. Nos comenta que es la primera vez que va a hacer los 21 km y le damos todos los ánimos del mundo. Posteriormente nos enteramos que en el km 14 se le subieron los gemelos y tuvo que parar, pero sabemos que eso no es impedimento para que en un futuro no muy lejano consiga terminar una Media Maratón. ¡Nacho, tu puedes! No hace falta profundizar en las personas para saber cuando tienes a una buena delante tuya y Nacho es un ejemplo de ello.

Saludamos también a Sara Solana (que no correría al estar recuperándose de una lesión y tener predilección por el monte), a Ruth y Raúl que son otra pareja LovelyRunners y ya por último nos encontramos con nuestros amigos, Marcos que correría los 10 km y su chica Laura que venía en modo de reportera gráfica.

 Juan Toral junto a su amigo de fatigas y futuro testigo Marcos Domínguez. 

Miriam Navais en el cajón de salida. 

Se va acercando la hora, Juan ya hacía un tiempo que se había marchado en su rol de liebre a cumplir con su función y Miriam tras despedirme de Marcos y Laura también decide irse al cajón 1 de salida, el que le corresponde por el tiempo acreditado.

¡Ambientazo total! 

Había un ambientazo increíble y la lluvia que empezaba a sentirse con más fuerza no era impedimento para apagar la alegría colectiva que se respiraba en el ambiente. A poco de que el reloj marcara las 19:15 nos dimos cita 3.300 corredores, cada uno con sus objetivos personales, sus metas, sus promesas, sus logros a cumplir… pero todos con un mismo fin, el de disfrutar de esta auténtica fiesta del runnning.

Estoy tranquila, y eso es inusual en mí, ya que en cualquier carrera se despierta en mí mi lado más competitivo, pero esta vez supongo que será por la ambivalencia de emociones positivas y nostálgicas al saber que se acerca el final de nuestra etapa en esta isla, sé que voy a disfrutar de estos 21 km.  

En el cajón de la salida me encuentro con mi compi de fatigas de hace ya dos años Erika Blanco y tras cambiar impresiones, decidimos que podemos ir juntas a un ritmo cómoda para ambas. La competencia femenina, a excepción de con Aroa Merino, que no es de este planeta, es alta ya que todas tenemos unos tiempos parecidos. Saludo también a Sandra Moreno quién esa misma mañana ya había salido a hacer 20 km ya que se está preparando un trail de 102 km que será en breve.

Sí, ahí entre tanta fémina y hablando de tiempos de las expectativas de cada una ya empiezan a aflorar mi adrenalina y boooommm, entre un espectáculo de sonido y luces muy al estilo americano, a las 19:15 un estruendo marca la salida. ¡A correr se ha dicho!

El primer km lo corro un poco incómoda al verme acompañada por una fémina cuyo ritmo desconozco, Erika va unos pocos metros por delante así que decido apretar y correr con ella, a su lado me siento cómoda y así fue, los 21 km corriendo codo con codo e incluso intercambiando algunos comentarios y por supuesto, dándonos ánimos mutuos.  La lluvia hace acto de presencia en estos primeros kms de la prueba, y deja que la sintamos, aunque decide darnos una tregua a partir del km 6.

Sé que vamos a un ritmo bueno, pero cuando Erika me dice en el km 4 ya entrando a Las Canteras que estamos corriendo por debajo de los 4:00 minutos el kilómetro me quedo en shock ya que pienso que si sigo así voy a terminar petando pero la verdad es que estaba cómoda con la respiración controlada y tranquila. Así que decido seguir a ese ritmo por lo menos hasta el km 14, que son los km que suelo hacer cuando salgo por las mañanas.

Abandonamos Las Canteras para enfilar Mesa y López dónde hay una recta estupenda que aprovecho para aumentar un poco el ritmo y recuperar en la subida de la calle Galicia. Llegamos al avituallamiento del antiguo estadio insular, km 7, dónde me encuentro con caras conocidas como las hermanas Camejo de la Guardia y el ya mítico voluntario Jorge Santana Fleitas. No sé si lo sabrán, pero verles me daba energía, ¡siempre es agradable ver caras conocidas!

Jorge Santana Fleitas, nacido para ser voluntario.

Sonrisas que te dan alas de las hermanas Camejo de la Guardia. 

¡Gracias Cristina y Carol Camejo de la Guardia y gracias Jorge Santana Fleitas por tu sonrisa incondicional!  Junto con el resto de los voluntarios, sois el motor del éxito de las carreras.

Los 3 km que quedan para completar la primera vuelta se me pasan volando, bajamos por calle Fortuny y cuando me quiero dar cuenta estoy ya en la recta de la calle León y Castillo dónde nuevamente acelero, sí, me gustan las calles amplias dónde se puede correr con toda libertad.

Giramos a la izquierda en la plaza de la Feria, lugar dónde nos separamos de los que hacían 10 km, quiénes ya solo le quedaban seguir unos cuantos metros más por León y Castillo hasta girar en calle Cebrían para recorrer los últimos metros a meta por calle Venegas.

Voy con buena actitud mental y encaro la segunda vuelta con ánimo y contenta por haber realizado la primera vuelta a buen ritmo y sigo sintiéndome fuerte a pesar de que mi rodilla derecha me avisa, la misma molestia de siempre, solo espero que me deje terminar la carrera. Erika va unos cuantos metros por delante de mí, pero como me he propuesto no desacelerar hasta por lo menos el km 14, ahí sigo, corriendo a buen ritmo e intentando mantener la distancia con ella.

Nuevamente el mismo recorrido que en la primera vuelta hasta entrar a Las Canteras, en esta segunda vuelta el recorrido por el paseo de la playa cubría más kilómetros. Tenemos que ir hasta la Pizzeria O´Sole Mio para girar nuevamente sobre nuestros pasos e ir  hasta la estatua de Alfredo Krauss. En ese giro vislumbramos la cercanía del pelotón de féminas que nos siguen a Erika y a mí, y decidimos subir el ritmo un poquito más. Y sí, yo ya había pasado mi km 14 y seguía con energía para dar aún más de mí, así que mentalmente sigo fuerte y ya encaro los 7 km que quedan con entusiasmo. 

Subimos desde Las Canteras por calle Almansa, Castillejos y Costa Rica para nuevamente encarar Mesa y López y acelerar como hice en la primera vuelta por la misma recta para recuperar posteriormente en la subida de calle Galicia.

Los km van avanzando sin yo apenas darme cuenta, y tras el avituallamiento del antiguo estadio insular, km 18, y nuevamente chutarme de energía gracias a los voluntarios sigo a unos cuantos pasos por detrás de Erika.

Giramos a la izquierda por calle Fortuny y entrando a León y Castilla hay una zona de animación enfrente del Metropol y un hombre que estaba animando me grita: “No te acomodes, no te dejes ganar, que tú eres mucho bichillo”.  (Ojalá leas esta crónica y salgas del anonimato, me encantaría ponerte nombre  y darte las gracias). No sé, pero las palabras de ese hombre me llegaron al alma como quién dice y tenía razón, siempre daba por hecho que entraría por detrás de Erika, pero, esta vez no me iba a dejar ganar por la tensión del momento así que aceleré… y a pesar de que mi rodilla derecha ya se había manifestado, pude hacer un sprint apañado desde el km 20 hasta la entrada en meta.

Además, tenía un plus de motivación al ser esta mi carrera de despedida de la isla. Y sí, giré calle Cebrían sola, sabiendo que había dejado atrás a Erika y que tantas salidas mañaneras de tantos km tendrían su recompensa con una buena marca personal, mi mejor marca personal en 21 km cruzando la meta en 1:31:53. Todo un subidón escuchar tu nombre por megafonía, anunciando la entrada de la tercera clasificada… luces, música, gritos, aplausos… increíble, sin palabras, todo un recuerdo para toda una vida.

La cara que se le queda a uno cuando da su mejor versión.

Momentos de felicidad y satisfacción.

 

Junto a la ganadora Aroa Merino y la segunda clasificada Rosa Fontes. 

            Y sí, como sospechaba, nada más parar, zas, ahí estaba mi rodilla derecha que no me dejaba ni doblarla, una coja más. Después de saludar a las Aroa Merino y Rosa Fontes, hacernos las correspondientes fotos para la prensa y cruzar unas cuantas palabras sobre lo vívido con Lindsay de la Rosa, me dirigí a la zona de avituallamiento para buscar algo de líquido y frutos secos. Decir que me hizo mucha gracia la cola que vi en un puesto del avituallamiento, y cuando me acerqué a ver lo que era, madre de dios, ¡cómo si nunca en la vida hubiéramos comido dulces! ¡Jajajaja!

Me avisaron que la entrega de premios comenzaría a las 21:20 así que rápido me fui al guardarropa donde sin problema alguno cogí mis pertenencias y me dirigí a la zona de la meta para intentar hacer algunas fotos de la entrada en meta de Juan que, como liebre de 2 horas, tendría que hacer su entrada más o menos sobre las 21:15. 

Las liebres de las 2:00 horas entrando a meta con mucha energía y vitalidad.

Y sí, a esa hora y yo con mi móvil en mano entraron los tres fantásticos ondeando al viento la bandera de las 2 horas.  ¡Pancho, Ciro Negrín y Juan Toral, vaya trio! Lo mejor es que ese buen rollo que traían lo habían estado contagiando a lo largo de toda la carrera: ¡una se entera de todo!  ¡Un OLE en mayúsculas por esas liebres tan entusiastas!

 

Ahora me toca a mi (Juan). Debo de confesar que estaba especialmente nervioso. Normalmente, antes de las carreras estoy tranquilo aunque una visita al baño tras un retorcijón incontrolable no hay quién me lo quite, pero en esta ocasión, los nervios eran diferentes. Tenía mucha responsabilidad, y es que la labor de liebre puede parecer una tontería, pero no llevas tan sólo el peso de la mochila y la bandera que anuncia la marca con la que vas a llegar a meta, sino el peso de los sueños de muchas personas que correrán al ritmo que tu marques esperando cruzar la meta y superar la barrera psicológica de las 2 horas.

Foto de familia de todas las liebres de la HSR Night Run Las Palmas 2016. 

Con los nervios de lo desconocido y el hacer por primera vez de liebre y con la tensión acumulada de las últimas semanas que me han impedido prepararme como es debido una carrera de larga distancia (ha sido imposible con tantos cambios laborales y compromisos, veremos a ver como de fiero es el muro de la Maraton de Valencia dentro de 2 semanas) tocaba posicionarse en el Cajón número 4. Momentos de fotos, de tensa espera, de dialogar con otr@s corredores que te preguntan a qué ritmo iremos y de ver a lo lejos como la marea empieza a moverse al ritmo de la música y el espectáculo pirotécnico. A las 19:15h en punto el pistoletazo de salida anunció que los galgos salieran desbocados, aunque hasta pasados 2 minutos nosotros no cruzábamos la salida. 

Personalmente, tengo que reconocer que los 3 kms fueron un caos personal. Mi reloj no concordaba con el kilometraje y había más de 300 metros de retardo y un decalaje que indicaba que los dos primeros kilómetros los estábamos haciendo por encima de 6 min/kms pese a las indicaciones de Pancho que decía que íbamos bien, que sus sensaciones eran de ir en hora.

         Afortunadamente, en el km3 el reloj se sincronizó, hizo un reajuste y efectivamente, no nos habíamos enlentecido mucho, estábamos cerca de rodar a 5:50 min/kms, algo lógico ya que al principio al haber tanta gente siempre cuesta coger el ritmo.

Tras sincronizarse el gps, mi carrera cambió. Se fueron los nervios y desde entonces, disfruté como un enano. A ritmo constate, algo más liviano de mi ritmo habitual de carrera, disfruté en todo momento. Los kilómetros iban pasando, el pelotón iba recibiendo a corredoras/es que se sumaban a la causa de vencer a las 2 horas. El ambiente era bueno: personas con sus historias personales unidas por una misma causa, dar su mejor versión durante 21 kms. El grupo recibía muchos ánimos (siempre influye tener a un influencer como Pancho de liebre).

No sabía cómo iba a correr con la mochila y la bandera: temía al viento, a que pesara…Pasaron los primeros 10 kms y cuando le entregué la sudada mochila a Pancho, me di cuenta que la primera mitad de la prueba se me había pasado volando.

Acompañados y en muy buena compañía.

Con precisión de neurocirujanos, fuimos diseccionando los kilómetros, algo por debajo del ritmo establecido de 5:41 min/km para llegar al tramo final sin agobios.

Las liebres de 2:00 horas en mitad de su segunda vuelta.

El ambiente en las calles era espectacular: charangas, clases de baile, ¡animación en estado puro! El grupo, que hasta el kilómetro 18 era bastante numeroso, se rompió un poco al final ya que las personas que tenían fuerzas tiraron hacia delante para ganarles segundos al crono, y los más justos de gasolina hicieron la goma hasta descolgarse un poco.  

Y sí…eran las 21:15h y como si de los tres jinetes del apocalipsis nos tratásemos, encarábamos la recta final Pancho, Ciro Negrín y servidor, cámara en mano, inmortalizando esos últimos metros y una noche para el recuerdo.

Crono de Juan Toral al cruza la meta.

Tras cruzar la meta y comprobar que de nuevo mi pezón derecho había decidido sangrar por el roce y el sudor, y tras abrazarme con mis compañeros de esta bonita batalla y saludar a Aarón que como director de carrera estaba supervisando todo, llegaba la hora de arrodillarme un segundo y besar el suelo de esta fabulosa tierra. Gracias por todo Las Palmas de Gran Canaria.

Jun Toral junto a Ciro Negrín.

            Acto seguido busco la noticia que tanto esperaba. ¡Sí, Miriam había sido tercera! Con un muy buen tiempo, aunque algo preocupado cuando me dijo que se había lesionado la rodilla.

           Casi sin tiempo para nada, hice un minipaseo para coger una bebida isotónica y dos galletas (la gente se amontonaba en los stands del chocolate como si no hubiera un mañana) para acelerar e ir a la entrega de premios.

Aprovecho esta crónica para mostrar mi disconformidad. No me parece de recibo que se entreguen los premios mientras haya personas aún corriendo. Me parece una falta de respeto. El último se merece tanto reconocimiento como el primero (bestial la marca de Palomeque).

Creo que se podría haber organizado mejor el acto de entrega final de premios. Haber ido poniendo en fila los puestos para recoger los obsequios de finisher y que hubieran terminado a las faldas del pódium y no como estaba alejado, a la espalda de la fuente luminosa, lo que seguramente restó afluencia y aplausos para las fieras del atletismo, que un día más habían dado todo en carrera.

Intercambiando impresionas post-carrera.

Junto a mis dos puntales de la noche (Pancho y Ciro) y con Aarón de testigo. Impecable su labor en estos meses previos.

La fuente luminosa fue testigo de la magia de esa noche.

          .La entrega de trofeos tuvo lugar a las 21:20 horas (aún con corredores en plena carrera) a cargo del concejal de Deportes del Ayuntamiento de Las Palmas (Aridany Romero), del gerente del Instituto Insular de Deportes (Alfredo Gonçalves) así como de los diversos patrocinadores. La banda sonora al reconocimiento de los ganadores en la categoría general masculina y femenina tanto de los 10 km como de los 21 km corrió a cargo del aclamado y divertido speaker José Almeida (conocido de sobra por ser el que nos anima durante los partidos del Herbalife Gran Canaria) quién puso todo su empeño en que dicha entrega fuera lo más animada posible a pesar de la poca gente allí concentrada.

Creemos  (Juan ya lo ha dicho) que una entrega de trofeos no debería comenzar antes de que el último corredor entre en meta ya que lo vemos como una falta de respeto. El esfuerzo y la ilusión, teniendo en cuenta las posibilidades de cada uno, son iguales tanto para los que están encima de tabla como los que están por debajo. Lo mismo que para los ganadores, que imaginamos que tal vez les hubiera gustado contar entre el público de la entrega de trofeos con algún@s amig@s e incluso familiares, que no podían estar ahí por estar aún dando el alma en carrera. 

Confeti como colofón fin de fiesta.

A pesar de estos dos apuntes a mejorar (la hora de inicio de la entrega de trofeos y el escaso público), decir que el colofón final de los confetis fue todo un acierto y los pelos de punta cada vez que recuerdo ese momento. 

      Pódium general masculino y femenino de los 21 km.

En lo meramente deportivo, en lo más alto de pódium de la Media Maratón tanto de la categoría masculina como femenina no hubo rival. Rubén Palomeque con un tiempo de 1:08:14 estableció un nuevo récord y en mujeres Aroa Merino entró a meta con un tiempo de 1:13:31, ¡estos cracks son de otro plantea! El pódium masculino se completó con Matías Ojeda (1:13:31) y Yeray Alemán (1:13:41) mientras que segunda en féminas fue Rosa Fontes (1:29:44) y en tercer lugar entró nuestra LovelyRunners Miriam Navais con un tiempo de 1:31:53.

 

Pódium general masculino y femenino 10 km.

En la modalidad de 10 km, el pódium masculino nuevamente y como viene ocurriendo en todas las ediciones anteriores de dicha prueba, y ya van cuatro, Saúl Castro se impuso con un tiempo de 31:53 a Alejandro Santana (31:55) y a Fran Cabrera (31:56). Mientras que en la categoría femenina Ana Toral fue la ganadora con un tiempo de 37:59, entrando en meta en primera posición por delante de Lorena Cruz (41:46) y Patricia Herrera (42:50).

 

*Como ya mencionamos en nuestra anterior crónica, anoten el nombre de Lorena Inés Cruz, que dará mucho que hablar en el mundo del running canario.

 

Erika Blanco en meta con un tiempazo de 1:32:12.

Por último, a mí, a Miriam, me encantaría dedicarle el último agradecimiento a Erika Blanco, con quien tantas carreras he disputado y tantos kilómetros hemos compartido. Eres un gran ejemplo a seguir, tanto a nivel profesional como personal (por lo que he podido escuchar, saber y comprobar por mí misma), será difícil encontrar a otra rival tan amable como tú. Te deseo mucha suerte en el mundo del trail, ya que en el asfalto no la necesitas, y que la familia Muevete Trainging- Club “liderada” por Gonzalo Santana siga siendo tan genial como hasta ahora.

Y ya sí que sí… Erika… solo te pido una cosa… y es seguir siendo tan nosotras y viviendo esto a nuestra manera… porque… nos gusta comer chucherías y palomitas, así como beber una copa de vino o las que haga falta el día antes de una carrera J

*He rescatado esa foto ya que la que nos hicimos salió movida, que mala pata no tener una foto en nuestra última carrera, ¡snif, snif!

 

            Juan que llegó a tiempo para hacer nuevamente de reportero gráfico en la entrega de trofeo

s.

Juan Toral junto a Franscio Cabrera Galindo en la entrega de trofeos.

Miriam Navais con un tiempo de 1:31:53 quedó 3ª de la general absoluta femenina y 1ª de la categoria senior. 

Compartido todo sabe mejor, ¡ñan,ñam!

La fiesta del running tuvo por fin un final feliz tras las desagradables sensaciones del año pasado, donde todo lo que podía salir mal, salió peor. Este año se ha notado que la organización ha tenido más tacto y cuidado para que cada persona que corriera sintiera, esta noche, esta fiesta, como suya. Para reflexionar…de 4250 inscritos, terminaron 3234…1016 personas se quedaron en el camino…O no se vistieron de corto, o no termiron. Para los primeros, animarles a vivir en primera persona experiencias como las de esta noche; para los segundos, desearles una pronta y satisfactoria recuperación, el año que viene tenéis otra cita.

En las redes y en la web de la carrera hay fotos y vídeos de la carrera. Busca la tuya y guárdala en el baúl de los recuerdos.

Hay días que no quieres que lleguen a su fin, y el sábado noche, fue uno de esos días, tantas experiencias, tantas emociones, tantos encuentros… que da pena que un día así se termine. Ya en casa, yo con mi tendinitis rotuliana y Juan a punto de recibir una sorpresa en forma de cena de despedida, estos LovelyRunners tenían una sonrisa de oreja a oreja y un sentimiento de satisfacción que te hacen amar más este mundo loco del running.

Como hemos leído estos días en la prensa, estamos de acuerdo en que la HSR Night Run Las Palmas es uno de los eventos deportivos más importantes de esta ciudad, de esta isla, aunque aún tiene un gran potencial para seguir creciendo. ¿Dónde está el límite? 

 

#HastaSiempre 

Crono LovelyRunners

-        Miriam Navais: 1:31:53

-         Juan Toral: 1:59:55

   Fecha: 5/11/2016

   Distancia: 10 km y 21 km

   Dificultad: Baja

   Nota LovelyRunners: 10/10

                       www.lovelyrunners.com

Si te has quedado con ganas de #LPANightRun aquí tienes la crónica del año pasado http://lovelyrunners.com/cronicas/83-cronica-iii-lpa-nightrun-2015

Comentarios   

0 #2 LoveyR 09-11-2016 22:15
Cito a Nacho:
Pues no, no pudo ser mi primera media maratón, pero sirvió para "desvirtualizarnos" y ese es el mejor momento que me llevo de la carrera. Descuiden, que la media caerá en breve y cuando pase me acodaré mucho de ustedes, gracias por vuestras palabras, seguro, seguro que nos volveremos a cruzar. ¡Besos y abrazos para los dos!
No tenemos duda de que tu Media Maratón caerá en breve y sí, te seguiremos la pista por las redes y te felicitaremos por ello! Nos encantó verte, conocerte e intercambiar palabras! Un saludo fuerte!
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+1 #1 Nacho 08-11-2016 13:13
Pues no, no pudo ser mi primera media maratón, pero sirvió para "desvirtualizarnos" y ese es el mejor momento que me llevo de la carrera. Descuiden, que la media caerá en breve y cuando pase me acodaré mucho de ustedes, gracias por vuestras palabras, seguro, seguro que nos volveremos a cruzar. ¡Besos y abrazos para los dos!
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