Había ganas de retomar la adrenalina de la “competición” pero también respeto ya que, desde que a final de Diciembre corriéramos en Australia la Media Maraton Gold Coast Beach Run, no habíamos vuelto a las carreras oficiales. Miriam llevaba dos meses trotando por la infinidad de circuitos inventados que te ofrece Madrid, nuestra nueva ciudad. Mientras que Juan tras, un Febrero “apagado o fuera de cobertura”, llegaba al domingo con pocas tiradas y entrenamientos, en plena recuperación aún de las heridas de guerra del “sueño de un mes de verano” del que pronto tendréis más noticias. Pero correr en casa es un plus así que participar en la carrera que organizaba las escuelas Sagrada Familia (SAFA) donde estuvo desde los tres años hasta 2º de Bachillerato fueron argumentos suficientes para ir con los niveles de motivación que se necesitan para afrontar y superar los retos.  

            Lo primero, destacar la alta participación del evento que contaba con varias pruebas donde desde los más veteranos a los más noveles tenían la oportunidad de participar en las carreras organizadas: 100 metros, 500 metros, 3,5 kms, 10 kms…Úbeda ponía sus calles, tú elegías la distancia. Es una gozada ver como familias enteras deciden pasar la mañana de un domingo entregados al running y más aún cuando correr tiene premio ya que la cuota de la carrera iba destinada a una buena causa, contribuir a mejorar la educación en Sudán del Sur.

 

         A las 10:00h las/os 3500 corredor@s que disputarían las pruebas de 3,5 y 10km nos dábamos cita en la Avenida Cristo Rey. El sol acompañaba y una agradable sensación térmica se unía a la fiesta. El pistoletazo de salida daba rienda al espíritu competitivo. De nuevo se repetía la historia: pacto de no agresión entre Miriam y Juan, la idea de llevar un trote suave y disfrutar sin sufrimiento que tan sólo duró unos metros ya que de nuevo Juan se empeñaba en darlo todo los primeros metros para intentar dejar lo más delante posible a Miriam, que aunque no lo supiera estaba de nuevo en condiciones de luchar por un puesto en su ecosistema, el podium.

            Pero el ímpetu de Juan no duró mucho ya que tras los primeros 300 metros en llano venía la primera trampa de la carrera en forma de cuesta ya que había que subir la Redonda de Santiago hasta llegar al Parque Vandelvira donde el perfil se suavizaría algo: más de 500 metros de exigencias y sufrimiento que pusieron las cosas en su sitio: a Miriam en los puestos delanteros y a Juan en mitad del pelotón.

            El recorrido era bonito ya que uno tenía la oportunidad de correr por algunas de las calles más bonitas de la renacentista Úbeda que le han hecho ser Patrimonio de la Humanidad: Trinidad, Corredera de San Fernando, la Plaza de Santa María, el Real…y de nuevo una sufrida y prolongada subida por el Rastro y la calle Sagasta hasta llegar a las faldas del Hospital de Santiago.

            En ese punto la carrera se dividía ya que la gente que participaba en los 3,5kms encaraba la última avenida hacia la meta y los que optamos por los 10kms iniciábamos de nuevo el recorrido ya que la prueba consistía en dar 3 vueltas.

            Es curioso la cantidad de microhistorias que se dan cita en una carrera. Pequeñas batallas y retos con tu mente, con uno mismo y con algún corredor/a anónimo al que no conoces, pero con el que compartes metros de la carrera.

 

            Miriam lo volvía a hacer y cruzaba la meta en un meritorio segundo puesto. Era su segunda carrera en Úbeda ya que hace unos años debutó disputando su primera carrera “profesional” precisamente en esos Cerros, subiéndose también por aquél entonces al segundo escalón del pódium. Su idilio con la ciudad de Antonio Muñoz Molina o Joaquín Sabina sigue por todo lo alto, su siguiente meta será la boda en Úbeda en Mayo. Sin olvidar que Miriam contaba con la presencia de sus padres entre el público, una razón de peso para dar lo mejor de ella y así poder ofrecer el trofeo a ellos.

            Por su parte Juan llegaría 5 minutos después, exhausto ante el perfil rompepiernas que alternaba subidas y bajadas pero muy satisfecho ya que con pocos días retomando los entrenamientos consiguió bajar de la barrera psicológica de los 5 min/km.

            Después de hidratarnos, era el momento de ver en acción a los más pequeños de Úbeda y admirar también a esos padres, abuelos, tíos, tías… entregados al esfuerzo sin límites de sus seres queridos, dejándose la voz y las manos al animar.

 

Carreras infantiles.

Un público siempre fiel, incondicional, de sobresaliente. 

 

               El único pero del evento la demora en la entrega de premios que se prolongó casi hasta el mediodía.


Entrega de trofeos algo tardía.

 

Miriam junto a Repu y Ubi. 

        Con un nuevo trofeo en la vitrina tocaba ducha, acicalarnos e irnos a celebrar el acto de jubilación del padre de Juan y suegro de Miriam. En familia terminábamos un domingo de carreras y alegrías.

 

            Seguimos sumando…y es que cuando corazón y mente se unen todo es posible.

 

#CorrexSudándelSur

 

Crono LovelyRunners:

   - Miriam: 43 min 29 seg  (4:20 min/Km)  2º Puesto

   - Juan: 48 min 49 seg  (4:52 min/km)   68º Puesto

Fecha: 12/03/17

Distancia: 10 km

Dificultad: Media

Nota LovelyRunners: 8/10

Clasificación: http://www.correporunacausa.org/wpcontent/uploads/2016/01/clasificaciones10k_Ubeda.pdf

 

                                      www.lovelyrunners.com

 

 

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